sábado, 29 de noviembre de 2014

A Finales De Los Sesenta

  Hay etapas que forman parte de tus recuerdos, te tocan vivirlas así y nada puedes hacer para que sean diferentes . Muchas cosas han cambiado desde entonces y para las nuevas generaciones sería impensable comportamientos de este tipo, por ello prefiero mirarlas con distancia y de paso con una pequeña dosis de ironía. Samarcanda.
                                        A FINALES DE LOS SESENTA (Relato Corto)
Toño se miró la palma de la mano todavía encendida por el reglazo recibido. Sentía rabia pero se mordió el labio inferior y emitió un pequeño bufido como única señal de desagrado. No merecía la pena convencer a Don José de que no había tenido nada que ver con el episodio de los aviones de papel planeando por la clase de aritmética. Sabía de sobra que aquello no era una democracia, que el despotismo también alcanzaba las aulas. Era una situación por todos aceptada sin cuestionar agravios y sin justificaciones posibles, en la clase la autoridad absoluta él ¡Y no había nada más que decir! Además el viejo profesor parecía disfrutar con ese tipo de humillaciones.

Mario fue el siguiente, tampoco había tenido papel protagonista en la disputa que ocasionó la desbandada de avioncitos, pero era otro de los que siempre acababa pringando -llevándose a menudo la peor parte-. Lo suyo era decir siempre Amén, le parecía el camino más fácil pero sobre todo, le producía menos conflicto con los chulitos de turno. Esos folloneros con renombre que acostumbraban  a escaquearse como norma. Todos sabíamos quienes eran, incluido el profe. Pero claro, algunos eran el hijo de… o el sobrino de… y eso tenía un grado.

-No es justo, es más, es un asco pertenecer siempre al grupo de los perdedores –pensó Toño mientras se rascaba la encarnada señal de su debilidad.

Mario, el día anterior se había levantado del rincón de castigo con una rabia inusual. Se quitó el garbanzo traicionero de la rodilla, que le colorara Don José a modo de purgatorio y se prometió que era la última vez que callaba. Sin embargo el viejo profesor,  le había asegurado que esa próxima vez, no sería tan benevolente. Ahora el pobre chico se esperaba lo peor.

-Venga usted a acá, ya tengo pensado su castigo ejemplar.

Mario se echo a temblar al observar con que decisión Don José se había acercado a la estufa de leña para enarbolar, a modo de espada pendenciera, el gancho de hierro que utilizaba para abrir la tapa. La mano del pobre muchacho temblaba como una hoja y la palidez de su cara provocaba un infinito pesar. El mal trago que estaba pasando lo era evidente.

-Extienda la mano Sr Rubianes, que no tengo todo el día.

- ¡No puedo Don José! Le ruego que me perdone por esta vez, solo por esta vez -gimoteó el muchacho.

Por fin el miedo había podido más que sus enormes ganas de emancipar y desterrar para siempre su flojedad de carácter.

-¡Por Dios bendito! No me lo haga repetir muchacho, remilgos a estas alturas ni uno.

La criatura echaba lagrimones como puños, su compañero Toño a resueltas de lo que estaba  punto de ocurrirle a su compañero, sin dejar de mirar su mano aun dolorida, concluyó:

-No, si yo sé que en el fondo, a mí Don José me tiene cariño.

                                                            ©Samarcanda Cuentos-Ángeles.

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4º RETO:Hablamos de...Tiempos Pasados

 Territorio de Escritores: Juegos Literarios, Aquí
4º RETO: HABLEMOS DE…TIEMPOS PASADOS
Reto finalizado el 6 de diciembre 2014
En este juego llamado: "HABLEMOS DE…"
abordaremos diferentes temáticas, el tema de esta edición es: TIEMPOS PASADOS.
Construir un texto sobre algo que os haga recordar un tiempo ya pasado: un objeto, una persona, un episodio concreto. !Lo que queráis! Como siempre, en forma de historia,  reflexión o poema. Máximo 250 palabras para la prosa y 25 versos para la poesía.

 Encabezar la publicación como RETO: HABLEMOS DE… TIEMPOS PASADOS y añadir texto. IMPORTANTE: añadir TÍTULO, que no haga referencia al nombre del reto (para que no se repitan).
Publicar el texto directamente en el muro de Territorio de Escritores o enlazarlo con vuestro Blog. En ambos casos debéis añadir la IMAGEN DE REFERENCIA. (Esta misma que aparece en el post) De este modo se creará el enlace para después hacer el resumen de los textos participantes. 

TEXTO GANADOR:

EN LA CORNISA DE MI ALMA (Ginebra Blonde)


TEXTOS FINALISTAS:

RECUERDOS QUE HUELEN (Ina Molina)
LA HORA DE LAS BRUJAS (María Pilar)

TEXTOS PARTICIPANTES:


CREÍ ESTAR EN MI CUARTO (Alfmega Marín)

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(2 puntos) de María Pilar 

RECUERDOS (Arnoldo Rodriguez) 
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EN LA CORNISA DE MI ALMA (Ginebra Blonde)

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(17 puntos) 3 puntos de Gloria Alcalde, 3 puntos de Pilar Rodríguez, 3 puntos de Trébol Estepona, 2  puntos de Carmen Rodriguez, 3 puntos de Maria Pilar, 3 puntos de Josep Ferrá  

 AL FINAL DE LOS SESENTA (Samarcanda-Ángeles)

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RECORDÓ (Sun Paintwritter)

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(8 puntos) 3 de Amelia Recio, 2 puntos de Lidia LI, 3 puntos de Jesús Daniel García

FLUIR (Pilar Rodriguez)

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(5 puntos)1 punto de Trébol Estepona, 1 punto de Carmen Rodriguez, 3 puntos de Ginebra Blonde 

MI BUELO (Arnoldo Rodriguez)  
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RECUERDOS QUE HUELEN (Ina Molina)
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(16 puntos) 2 puntos de Chus Alcalde, 2 puntos de Gloria Alcalde, 2 puntos Trébol Estepona, 3 puntos de Carmen Rodríguez, 3 puntos de Carmelo Germán, 3 puntos de  Carlos Corredor, 1 punto de Antonio José Rodríguez

HOY HE VUELTO A OBSERVAR EL RÍO (Andrés Collado)

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EL DIARIO DE NÁCAR (Samarcanda-Ángeles)

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(9 puntos) 2 puntos de Pilar Rodríguez, 1 punto de Javier Moreno, 1 punto de Amelia Recio, 1 punto de Josep Ferrá, 2 puntos de  Carlos Corredor, 2 puntos de Jesús Daniel García

EL COMIENZO DE MI FAMILIA (Amelia Recio)

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LA MUÑECA (Arnoldo Rodriguez)

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LA HORA DE LAS BRUJAS (María Pilar)

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(11 puntos)1 punto de Chus Alcalde, 1 punto Gloria Alcalde, 2 puntos Ginebra Blonde, 2 puntos de Javier Moreno, 2 puntos de Josep Ferrá, 2 puntos de Antonio José Rodríguez, 1 punto de Jesús Daniel García

MAMA (Miguel Angeel Buigues)

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(2 puntos) 1 de Pilar Rodríguez, 1 punto de Lidia LI 

EL ABUELO (Sonia LeLo)

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MEJOR NO RECORDAR (Javier Moreno)

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(7 puntos) 2 puntos de Amelia Recio, 1 punto de María Pilar, 1 punto de Carmelo Germán, 3 puntos de Lidia LI 

 YA NO TE MOLESTARÉ MÁS (Carmen Rodriguez Planas)

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(4 puntos) 3 puntos de Chus Alcalde, 1 punto de Ina Molina

MAMÁ (Miguel Angel Buigues)
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ALMA  PASADA NO VUELVE (Carlos Corredor)

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(3 puntos) de Ina Molina

LAS CAMELIAS (Arnoldo Rodriguez)
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PADECE...QUE FUE AYER (Antonio José Rodríguez)

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(5 punto) 1 punto de Ginebra Blonde2 puntos de Carmelo Germán,  2 puntos de Ina Molina

EL ABUELO (Lidia LI)

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(7 puntos)  3 puntos de Javier Moreno, 1 punto de  Carlos Corredor, 3 puntos de Antonio José Rodríguez

Han emitido votos:
Chus Alcalde, Gloria Alcalde, Pilar Rodríguez, Trébol Estepona, Carmen Rodriguez, Ginebra Blonde, Javier Moreno, Amelia Recio, María Pilar, Carmelo Germán, Lidia LI,  Josep Ferrá, Carlos Corredor, Antonio José Rodríguez, Jesús Daniel García, Ina Molina


viernes, 28 de noviembre de 2014

Remembranza

"Lo que fue ya no es, ni nunca lo volverá a ser. Y es que el tiempo nunca torna, solo permanecen los recuerdos.". Samarcanda.
REMEMBRANZA (Poema)

De nuevo vuelve el recuerdo,
en un sentir obstinado. 
Amarrado como fiel barca
a un viejo noray oxidado,
dueño eterno de mi reino.

Son gotas de diluvios arrasados,
llueve a voluntad y constancia,
vistiendo de fragilidad creciente,
esta fingida arrogancia.

Sus ojos verdes gatunos,
sus encendidos labios cereza,
siguen jugando conmigo,
con esta vida, que es suya,
cual inútil naipe marcado.

Tú, eres guerrero sin duelos,
Yo, tu floreado jacarandá.
Mi alma sigue tocada
por esta distancia mordiente
que nos separa por siempre
de una felicidad olvidada.

©Samarcanda Cuentos-Ángeles.


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jueves, 27 de noviembre de 2014

La Noche fue Testigo

"La vida es una constante enseñanza, a veces una cruel rueda que gira y gira. Nunca sabes en que casilla caerá la próxima ficha, si será blanca o será negra. Que esa incertidumbre no detengas tu camino"
Samarcanda
LA NOCHE FUE TESTIGO

Ni el intenso tono que inundaba el cielo con matices lapislázuli, consiguió alejar a Javier de sus turbios pensamientos. Todo era noche en su vida.
- Cuando no te queda nada…nada puedes esperar-concluyó.
Los días de ilusión quedaron atrás, estaba resuelto a detener su camino. Varios años ya desde que Susana le abandonara y mucho tiempo también desde que sus hijos no se preguntaban dónde estaría aquel padre fugitivo. No le quedaba fuelle para seguir buscando excusas. Para seguir mintiéndose.
Se preguntaba cómo había llegado hasta allí y que absurdos pasos le habrían encaramado en aquella escuálida barandilla que apenas acogía sus pies del cuarenta y cinco.  
-¡Un hombre con suerte!...
Se lo habían dicho tantas veces -que tonto de él- se lo acabó creyendo. Después llegaría la distancia y el olvido. Tras meses de vagar ausente, ahora le espantaba el vuelco de su destino. Abandonado, desahuciado de sí mismo y con escasos visos de querer aferrarse a la vida. Ese era su actual testamento.
La noche era fría, y él, solo consciente de su propia soledad, de ese frío traidor que empezaba a colarse entre cada pliegue de su pellejo y su agujereado jersey.

Fue entonces cuando la vio, iba tambaleándose de un lado a otro. ¡Qué pena! -pensó- Intuyendo una calamidad parecida a la suya. Cuando la muchacha se volvió pudo verla mejor y un estremecimiento le recorrió las entrañas. Apenas debía tener dieciséis años y estaba embarazada.
Incapaz de consentir ese final para ella, saltó de su atalaya -la misma que minutos antes iba a servirle de trampolín a la muerte-  y corrió a atenderla cuando a punto estaba de caer al vacío.

-¿Qué intentas hacer criatura? –le susurró al alcanzar su mano.


La joven sonrió con tristeza y aferrándose con fuerza a su vientre, se mantuvo encogida. No quedaba mucho tiempo. Javier impuso la mejor voluntad al más grande de sus desafíos, en pocos minutos un nuevo ser les inundó con su calor. Y fue entonces, cuando su propia sonrisa iluminó la noche. Con lágrimas en los ojos volvió a recordar, porque la vida siempre merecería la pena.

©Samarcanda Cuentos-Ángeles
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martes, 25 de noviembre de 2014

Alma de Hierro, Corazón de Papel

Una frágil vida perdida en un entorno hostil, te obligará a enmascarar sentimientos, a maquillar heridas para poder continuar. Para sobrevivir” 
Samarcanda.

                                                 ALMA DE HIERRO, CORAZÓN DE PAPEL
Me había levantado sin apenas dormir, sintiendo una enorme conmoción en las entrañas. Una complicada jornada me aguardaba. Preparada al fin para salir de esta trampa donde apenas el aire me llegaba, en breve estaría al otro lado del infierno. Esta vez el miedo no me paralizaría. A pesar de que la lucha mantenida me había destrozado por dentro, el contrarío parecía estar injustamente indemne. Contienda y subsistencia especialmente dura, en un espacio hostil que siempre se me antojó una obscura mazmorra.

Ignoro cómo pude mantenerme firme, de qué modo logré que la esperanza nunca me abandonara, aun así hubo momentos en que creí que no saldría con vida. Todo a mí alrededor resultaba enemigo. Aunque mi desesperación fue ganando terreno, mi fortaleza me obligaba a estar siempre vigilante y alerta. Hoy, estoy convencida que fue lo que me salvó.

Mi condena había durado ocho largos años y mi castigo ocasionado profundas cicatrices. Me asomé por última vez a aquel espejo, único confidente de tantas desventuras en las que tristemente tuve que lamerme las heridas sola, sin una mano amiga a la que asirme. Destapé con cuidado mi cuerpo, maquillado mil veces para disfrazar golpes y miedos. Todo él hablaba por mí, gritaba embravecido mientras yo ahogaba la voz con mis propios puños, mordiendo el dolor y la sangre.

Intenté esbozar una sonrisa, apenas una mueca forzada surgió. Quise imaginar que con el tiempo lo conseguiría. Solo una hora más y el despertador sonaría como siempre a las ocho. No había querido romper la rutina de mi pequeño Jimmy, un muchachote de casi siete años.
<<Bueno, ya le daré explicaciones en su momento.>>

Su padre se había marchado a trabajar dos horas antes. Una noche eterna. Tenía todo recogido en el desván –él nunca subía hasta allí-. Me había costado años reunir las fuerzas suficientes y ya no cabían en mi maleta, ni una sola duda más, ni un reproche, ni una excusa.

Sólo una nota en su mesilla y un adiós. Para él!  ¡No sé!...Tampoco me importaba. Para mi hijo y para mí…Nuestra ansiada libertad.

                                                         ©Samarcanda Cuentos-Ángeles
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¿Quien manda aquí cariño?

"Muchas veces sabemos que hay algo que no está bien, que debemos gritar al mundo y escapar de ese destino que parece ineludible. Hace falta mucho valor, pero sobre todo, que el exceso de responsabilidad no te obligue a dar pasos hacia atrás constantemente."
FINALISTA: del 3º CERTAMEN INTERNACIONAL DE CUENTO BREVE Por la obra del género narrativa:
¿QUIÉN MANDA AQUÍ, CARIÑO?
Ainhoa  se dejó caer vencida en el sofá, clavando su mirada en el vacío.
La voz de Dani la sobresaltó:
-¡Mami, mami! ¡Ven y mira el castillo que hice! Lo he construido yo solito!
-¡Seguro que es precioso! –dijo su madre con toda la animosidad de que era capaz.
Dani le agarró la mano y tiró de ella con ímpetu, mientras Ainhoa ahogaba un grito.
-¡Ay! Como me duele -dijo bajito mientras cerraba los ojos y tragaba su queja.
-¿Has visto que bien me salió y que mayor soy? ¿Sabes, mami?  Te voy a cuidar siempre, mucho, mucho, mucho… -Dani  continuaba parloteando entusiasmado.

-Claro mi amor. Tu eres mi hombrecito preferido –añadió Ainhoa al tiempo que le  arremolinaba los ricitos con la mano en un gesto cargado de ternura -esa misma que ella necesitaba ahora con fuerza-
Lo miró abatida y siguió pensando en su niñito de apenas cuatro años, tan frágil, tan desvalido, tan ajeno a todo aquello que la rodeaba, que la obligaba a vivir en ese infierno sin saber muy bien que había hecho para merecerlo…

-Dani, pronto vendrá papá. ¿Recuerdas lo que hablamos, cariño?

-Si, mamá yo siempre me acuerdo de nuestros secretitos –sonrió el pequeño mientras se llevaba el dedo índice a los labios con una risita traviesa.
Ainhoa intento sonreír sin ganas -se lo debía- le debía a su hijito esa sensación de paz y normalidad que su alma reconocía fingida. Sólo por él era capaz de dejar que los días acudieran a su vida sabiendo el desenlace de cada uno de ellos, sin intentar levantar la vista y mirar al cielo como esperando una señal para salir corriendo. No podía hacerlo porque ese niñito de ojos dulces la hacía retroceder y soportar cualquier cosa. Aunque puede que fuera su propio pánico lo que la paralizaba cuando “él” llegaba a casa.
-Hola  –dijo Julián mientras cerraba la puerta y tomaba un trago de su cerveza.
-¡Dios! Espero que hoy venga de buen humor –dijo muy bajito Ainhoa. Tragó saliva, respiró con fuerza y salió a recibirlo con la mejor de sus sonrisas.
-Hola querido. ¿Cómo ha ido el día? –acertó a decir ella.
Su esposo le lanzó una mirada a medio camino entre la indiferencia y el desprecio al tiempo que graznaba:
-¡Que pregunta más idiota, pues un asco como siempre! ¡Como me va a ir el día!
Ainhoa pensó que había sido una estúpida por no poner más atención a sus palabras, deseaba que aquello no fuera el preludio de una nueva discusión. Repasó en su mente todo lo que debía decir o hacer y esperó confiada no volver a meter la pata de nuevo.
Dani salió de su habitación para saludar a su padre con uno de sus trenes en la mano.
-Papi, dijiste que hoy si llegabas temprano jugarías conmigo. ¿Lo haremos papi, lo haremos? –gritó el niño mientras deslizaba el tren por los pantalones de Julián.
Ainhoa palideció, esperando cualquier reacción por parte de él. Sabía por experiencia que era imprevisible, que igual que podía darle un abrazo sin fin, podía darle un grito o un empujón de desagrado. Por desgracia sucedió lo segundo.
-¡Quita niño! ¡Me has tirado la cerveza, te voy a dar una que te vas a enterar!
El cuerpo de Ainhoa empezó a temblar como una hoja temiendo lo  peor, se acercó volando y en un instante se puso en medio de los dos, como de costumbre la primera bofetada la recibió ella -e igual que siempre- cerró los ojos y no dijo nada.
-¡Vamos Dani! Papá está cansado, es mejor que sigas jugando en tu cuarto. No te preocupes mi amor, no lo dice en serio, él no está enfadado. ¡Anda, mi vida!
Ainhoa intentó nuevamente sonreír y que su mueca se mantuviera firme para resultar creíble a ese niñito que la miraba con sus infinitos ojos sin entender nada.
Inesperadamente Dani soltó la mano de mamá y le gritó a su padre con rabia.
-¡Eres malo! La abuela lo dijo esta tarde y es verdad…!Eres muy malo!
En cuanto acabo de decirlo se dio cuenta que había desvelado uno de los secretos de su madre y la miró apenado mientras añadía desolado:
-¡Ay mami, se me escapó! ¡No quería decirlo, no quería!…
Ainhoa entornó los ojos y un tremendo calor la invadió por completo, el salón empezó a girar a su alrededor mientras una sensación muy temida -a la vez que familiar- se  adueñaba de ella.
-Dani por favor, enciérrate en tu habitación...¡Ya!
El niño, esta vez sin esperar un segundo desapareció tras la puerta. Ainhoa se dio la vuelta y enfrentó su mirada suplicante a la de su esposo. Se sentía derrotada por completo, temerosa, conocedora de su destino más inmediato.
-Parece que quieres volver a probar las escaleras… –le dijo Julián amenazante.
-No, por favor, todavía me duele -dijo ella en medio de un lamento ahogado.
-¡Es que nunca me escuchas! ¡Siempre retándome, siempre pasándote de lista! ¿Por qué me desafías? ¿Por qué me obligas a ser malo? Tu sabes que no me gusta, pero te empeñas en desobedecerme en cada momento y situación –seguía gritando él.
-¡Por favor, por favor Julián! ¡Te lo suplico! –sollozaba Ainhoa.

-Te pedí que no volvieras a ver a la bruja de tu madre y nada, tu ni caso –le increpó.
Ella lloraba en su rincón de siempre -acurrucada como un ovillo- sin atreverse a mover un sólo músculo. Julián fue hasta allí, la arrastró por un brazo, retorciéndoselo mientras caía al suelo -como tantas otras veces- al tiempo que le repetía su habitual pregunta:
-¿Quién manda aquí, cariño? ¿Quién?
-Tu querido -ya lo sabes- sólo tú…

©Samarcanda Cuentos-Ángeles

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lunes, 24 de noviembre de 2014

Esas Cosas Del Amor

"El amor, oh!! el Amor, complicado tema, siempre dependerá de las experiencias anteriores y que esperas del siguiente. En todo caso, lo más importante es atreverse a vivirlo."
Samarcanda
CARTAS AL CORAZÓN 

ESAS COSAS DEL AMOR
Pues sí, así son las cosas, por muchos sinsabores que nos dé esto del AMOR, hay que seguir intentándolo. Un poco desconfiada, precavida otro poco, pero ilusionada ciento por ciento. Nada de pensar en renunciar. Tienes que amar como tú sabes hacerlo; con desesperación y vehemencia. ¿Si no para qué? 

Volver a tener ganas de atesorar recuerdos, de vivirlo todo, de tragarte cada segundo como si fuera el último, envuelta en sensaciones vehementes. Imprevisibles en ocasiones, incompresibles otras. Emocionantes siempre.
¡Jamás te conformes con menos!
Seguir aspirando a las ilusiones perdidas, a esa tortura diaria cuando entre él y tú hay un ancho espacio que te desquicia. Abrigar la dulce espera de una llamada, ansiando hasta ese nudo en el estomago cuando la duda te asalta. Volver a sentirte especial, tener ganas de apretar su mano con fuerza, de estrujarle entre tus brazos -de apapacharlo-
! Que palabra más bonita! Acariciar con el alma, dicen que significa. En cuanto la oí por primera vez me enamoré de su encanto.
En fin, que no te resistas, que no lo intentes siquiera. No funciona. Déjate llevar, permítete ese momento olvidado, ese cachito de cielo tantas veces soñado.
Y aun cuando te empecines en seguir pensando que ya ha pasado tu momento, que las hojitas verdes cayeron hace tiempo No te mientas y ríndete. Si, es cierto que tus  veinte años quedaron, muy, muy atrás, pero la edad cuando se habla de amor, esta en el corazón y en el alma, no en un carné de identidad.
Deja de imaginar qué pensará los demás. Los demás no cuentan. En estos momentos de cariño sin medida, solo hay dos personas en el mundo…Y una de ellas eres tú.
Mi sonrisa es sincera y mi mano con ese punto de complicidad, también. Así que no lo dudes, no lo pienses más…! Lánzate amiga mía!

Y bueno, no es que no quiera seguir convenciéndote, pero mejor voy a dejarlo aquí porque parece que hoy, mi “cursilería” no tiene límites…!Que le vamos a hacer! Si es que todavía creo en el AMOR…

©Samarcanda Cuentos-Ángeles
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