miércoles, 5 de noviembre de 2014

Reseña del libro: TODAS SON BUENAS CHICAS (de Ness Belda)

TODAS SON BUENAS CHICAS

<<Cuando me decidí a escribir la reseña que sigue sobre el libro de Ness Belda, lo hice por un par de razones, primero porque era la mejor manera de dejar patente el sentimiento que me habían trasmitido sus letras. Y segundo -e igualmente importante para mí- el orgullo íntimo de haber alcanzado el logro de concluir un libro, algo que no conseguía desde hacía años.
A menudo digo que es una frustración enorme para alguien que dedica la mayor parte de sus horas a escribir, no poder leer textos largos, pero problemas ajenos a mis deseos no me lo permite. Sus relatos cortos, amenos y sencillos en su lectura me han dado esa oportunidad, haciéndome especialmente feliz por ello. Las hermosas palabras que a posteriori he recibido por parte de Ness, suplen  con creces el esfuerzo que me ha supuesto su lectura. Aun así decir, que en todo momento ha sido un placer.


                                                 Reseña del libro de Ness Belda,
                                                -TODAS SON BUENAS CHICAS-
En cada una de las reseñas que he leído sobre el libro de Ness Belda, destaca la genuina personalidad del autor, que queda claramente reflejada en toda la obra. Yo añadiría, la objetividad en la narrativa, que le permite construir personajes muy creíbles a golpe de cotidianidad.

Pero por encima de todo lo que es indiscutible es que “Todas son buenas chicas” No deja indiferente a nadie. Creo que estamos habituados a otro tipo de narrativa, tanto a leerla, como a escribirla -donde me incluyo- en la que intentamos dar al lector todo cuanto pide. (O eso creemos, porque en realidad, quizá el lector no pida tanto) Nos hemos acostumbrado a que cuando llegamos al final de una historia la trama está resuelta. Reconozco que por un instante esta certeza consiguió desconcertarme, sin embargo de inmediato me percaté de las enormes posibilidades que para el lector comporta que no sea así. Esos finales abiertos nos permiten formar parte de la historia y no se le puede negar a un escritor una tremenda valentía al permitirnos semejante privilegio.
“Todas son buenas chicas” Nos ofrece una parte y nos incita a nosotros, los espectadores externos, escribir el resto a partir de las pautas que previamente nos vienen dadas, esas puertas que han quedado deliberadamente abiertas, mientras que otras permanecen cerradas; inamovibles. Son historias con ternura, con crudeza y con sensibilidad; subliminal en ocasiones. Reconozco que debido a los problemas de comprensión que padezco, la lectura del libro me ha “invitado” a pasearme por cada historia varias veces, pero lo cierto es que no me ha importado en absoluto y hasta puede que haya sido una ventaja frente a otros. La necesidad de poner una atención extrema en cada uno de los detalles, me ha obligado a ir despacio, haciendo hincapié y desmenuzándolo casi, palabra a palabra.
Cada una de las historias que componen el libro me han sugerido un montón de preguntas y varios enfoques, algo que no recuerdo que me hubiera pasado antes con ninguna otra lectura. Me falta una segunda -o tercera- en alguna de ellas (me apetece) pero me quedo con que las chicas, buenas o no tan buenas -eso ya va a criterio de cada uno- son extremadamente peculiares, provocándome una reflexión continua, una condición sin duda estupenda para un libro.
Es difícil decantarse por uno de los relatos en concreto, pero las dos últimas me han atrapado especialmente. “Un geranio no se seca ni dándole patadas” y a Constance, con emoción”, me han parecido muy cercanas. Dicho esto y para finalizar, no se puede negar que Ness Belda es original hasta para buscar títulos a sus relatos.
Ha sido todo un placer y un honor poder disfrutar de tu primer libro, Ness.
 © Samarcanda Cuentos (Ángeles Platas)