jueves, 4 de junio de 2015

Incierto Destino

Aunque siempre digo que el destino lo forjamos nosotros, puede ser cierto que en ocasiones es un incierto camino y la decisión no es nuestra finalmente. Impredecible destino ¿Que nos tendrá preparado?
Samarcanda

INCIERTO  DESTINO
Lupe, ataviada con un enorme paraguas negro y su exultante sonrisa habitual salió de  casa, era una mañana de diciembre lluviosa y helada. Apresurada -como siempre-  se agarró con fuerza a un extremo de su larga bufanda. Al tiempo que daba saltitos entre  los charcos como una niña traviesa.

Mirando a derecha e izquierda, se dispuso a cruzar la vía con rapidez atlética. Le dio tiempo suficiente a distinguir, pegado a la ventanilla de un vehículo la siguiente inscripción: “Sigue tu destino”.

 La ancha calzada estaba a tope aquella gélida mañana y tanto transeúntes como vehículos  se cruzaban invisibles. Segundos después se tatuó en su mente una nueva reseña que lucía en la parte trasera de un autobús: “Te estoy esperando”.

Lupe sonrió divertida. Continuó con prisas sabiendo que sus compañeras le aguardaban ya para tomar su café diario antes de entrar a trabajar. Y ella, también como siempre,  llegaba tarde…

Los gritos se escucharon a varios metros, al tiempo que una voz resignada repetía:         
- ¡Señor, señor, pobre chica! ¡Ha sido el destino!


©Samarcanda Cuentos-Ángeles.
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