domingo, 14 de junio de 2015

Encantador y Embustero

 A veces es fácil descubrir el engaño,  en otras ocasiones simplemente uno quiere creer. Lo malo es que al final la mentira se convierte en una fina espada que atraviesa el alma y te derrota.
Samarcanda.
Imagen: Los amantes de Magritte

ENCANTADOR Y EMBUSTERO

Mi mundo se abrió y caí dentro,
cuarteada la tierra tembló
y emergieron sierpes.

Me dejé convencer por tu boca
y tus besos  conjurados,
barros de hiel, que devorada,
me tiñeron de negro al verme presa,
cautiva de la farsa y el engaño.

Camino ahora por negras sendas,
sin lustre, ni afluentes en mi río,
dejé atrás el destino cómodo y certero
y me entregué es este fango infecto
de la lenta muerte.

No esperaba tus frívolas mentiras,
no buscaba esta fútil desgana
a la que me abocó la vida.

Ya no me dejo convencer
por “te quieros” disfrazados,
ni me aniquila más,
esta ausencia de cordura,
dominante y embustera.

Ahora es mi presente tortura,
ser consciente del engaño,
saber cuán fácil fue caer rendida,
al obscuro abismo de tus ojos.

©Samarcanda Cuentos-Ángeles.
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