lunes, 8 de septiembre de 2014

EL EDIFICIO MÁDELON

En ocasiones nada es lo que parece...
EL EDIFICIO MÁDELON (Microcuento)

Había subido aquellas mismas escaleras centenares de veces. En este inmueble nunca se llegó a instalar un ascensor, a pesar de tener cinco alturas ninguno de los vecinos estaba dispuesto a invertir el capital que costaría. Se trataba de un edifico antiguo ¿Para qué semejante derroche? La primera planta eran oficinas y en las cuatro siguientes sólo había dos inquilinos por rellano. Steven, al igual que el resto de vecinos, sabía que en el tercero segunda no vivía nadie, sin embargo aquella noche se escucharon ruidos extraños. Dudo al principio, pero ante la insistencia decidió llamar a la policía. Cuando estos subieron todo estaba en orden, sin ninguna evidencia de que allí pasará nada especial. El apartamento había estado deshabitado siempre -al menos es lo que Steven recordaba-. Sólo polvo en los rincones y como únicos  residentes,  las termitas de una vieja cómoda. 
-Señor, debía estar medio dormido.- Le sugirió un agente. 

Steven sabía perfectamente lo que había escuchado, pero no replicó.
Aquella misma noche volvieron a alertarle unos pasos en el piso de arriba. Decidió que era absurdo insistir en pedir auxilio. Estaba claro que no le creían. Salió al pasillo, miró el caracol que formaba la escalera hasta su misma puerta y de repente se dio cuenta de un detalle en el que nunca antes había reparado. Bajó al primer piso, y si, efectivamente los doce peldaños habituales. Los había contado muchas veces. Subió al tercero, era la primera vez que lo hacía. Empezó a contar peldaños 7, 12, 19 y 24… Algo no encajaba…



                                                           © Samarcanda Cuentos - Ángeles.
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