jueves, 20 de marzo de 2014

Amor...Amar

"En la vida se cometen grandes errores que a menudo no tienen vuelta atrás, entre otras cosas porque no siempre eres tu quien decide. O porque aunque puedas decidir, esa circunstancia se convertirá en una sentencia inapelable, que no te llevará ni a la felicidad, ni al acierto.
Y es entonces cuando llegas a la conclusión de que sólo eres dueño de tus pensamientos y recuerdos –pero nada más-. Como suelo decir:
Los recuerdos se pueden rememorar, guardar con cariño o simplemente intentar obviarlos si te producen más dolor que placer…!Si es que puedes, claro!…"

AMOR, AMAR…(Cuento Corto)

Los fantasmas han vuelto... –se dijo tristemente Alisa.
Mucho tiempo, desde que no permitía  entretener su mente con recuerdos pasados. Pero cuando todo el mecanismo se ponía en marcha ya no era posible detenerlo; eso lo sabía perfectamente.
En estos últimos años su vida se había convertido en un terremoto de sobresaltos, viajes, tensiones diarias y caras nuevas. Estaba orgullosa de lo alcanzado. Hasta donde le había llevado su dilatada carrera profesional, pero reconocía -muy a su pesar- que la parcela más importante de su vida seguía desierta.
¿Cómo han podido cambiar tanto mis prioridades? –pensó-.
De niña se solía imaginar en una amplia y confortable casa, rodeada de varias criaturitas que tiraban de su delantal con deseos de ser escuchados, mimados por una abnegada madre tierna y protectora.
-¿Dónde había quedado ese cuadro que invariablemente aparecía ante ella cuando retrocedía en el tiempo?-
No lo sabía, puede que tampoco deseara saber la respuesta. Todos esos recuerdos estaban vetados por voluntad propia, hasta la más simple evocación sobre el tema se tenía prohibida, pero no siempre podía engañar a su subconsciente, por ello  aun sin querer, ni pretenderlo, volvió a recordar a Guille... 
Él fue su amor, el primero, el único, la realidad más sincera y sencilla que nunca tuvo, de un modo u otro ese nombre permanecería por siempre cosido a su piel. Se lamentó al pensar que no tenía la menor idea de en que lejano lugar él transitaría perdido.
Intento deshacerse de tan  turbadores pensamientos, durante años los había mantenido a raya no consintiendo que su presencia la inmutara. No fue fácil engañar a su memoria. Aprendió a boicotear todo lo bueno vivido a su lado convirtiéndolo en fugaces destellos que se disipaban acto seguido. Fue lo suficiente hábil como para idear el modo de despedazar esa etapa y que los trocitos -fragmentados deliberadamente en su cerebro- permanecieran en lugares opuestos para nunca ser reunidos.
En contadas ocasiones le fallaba la jugada…
Entonces volvía a sentir esa agitación casi olvidada que no se podía permitir, sólo Guille la forzaba a caer en ese ahogo, en esa sensación de tibieza que le invadía el alma  abocándola a una emoción que la cercaba sin remedio. Tuvo siempre esa peculiar virtud. De él emanaba un calor reconfortante que conseguía devolverla a la vida cuando se encontraba a punto de caer en el vacío.
-Dónde estarás? –se preguntó Alisa por enésima vez...(SIGUE)
2004
                                                               © Samarcanda -Ángeles.
Fragmento
del libro de relatos cortos:
"A través del Caleidoscopio"

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domingo, 2 de marzo de 2014

A TRAICIÓN

Pecados Capitales (Tema: La Ira)

“Quien domina su cóleradomina a su peor enemigo.” (Confucio)

 A TRAICIÓN (Cuento Corto)

Llevaba días con una sensación de esas que te achican el estomago, sin saber porque…!O quizá sí! Sergio, su marido estaba raro, inquieto, distraído. A medida que pasaban los días los nervios de Mamen se iban tensando por momentos, apretaba las mandíbulas con rabia cada vez que turbios pensamientos paseaban por su loca cabecita y aunque acto seguido los espantaba, negándose a confiar en ellos más allá de las sospechas, estas, empezaban a ser bastante obvias.
Durante los días siguientes intento mantener su mente ocupada, hacerse creer a si misma que sólo eran fantasías absurdas, alarmas que palpitaban vacilantes en su interior sin fundamento alguno. Sin embargo no podía evitarlo, estaba irritada con el mundo entero y ante cualquier nimiedad saltaba como un resorte accionado a distancia. Contestando de malas maneras y visiblemente alterada. Ya ni en el trabajo podía ocultar la agresividad creciente que poco a poco se iba apoderando de su moral. La  culpa de todo la tenía el dichoso móvil, aquel engreído aparatejo tenía un poder inmenso, dueño de secretos que ella  ignoraba. Sergio no lo dejaba ni a sol, ni a sombra y Mamen estaba convencida de que su interior ocultaba   la respuesta  a todas esas preguntas que resonaban en su mente sin descanso.

Durante aquellas dos semanas intentó hacerse con él en innumerables ocasiones, pero las pocas veces que Sergio lo soltaba, lo tenía a buen recaudo en el bolsillo -o tan cerca- que de ningún modo hubiera sido posible secuestrarlo sin que su dueño se percatara. Aunque cada vez estaba más enrabiada,  no dijo nada ¿Qué le iba a decir? Que sospechaba que tenía una amante? ¿Qué le estaba mintiendo? No tenía pruebas. Sergio hubiera pasado a la defensiva o se hubiera reído de ella directamente. ¿Qué podía hacer?
La respuesta llegó mucho antes de lo esperado...Fragmento. (SIGUE)


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  © Samarcanda -Ángeles.
                                                     

sábado, 1 de marzo de 2014

JOAO

Puede parecer mentira que encontrándonos en pleno siglo XXI, conocido como el siglo del avance y la tecnología,  todavía existan tantos puntos oscuros  en este mundo nuestro, lugares en los que un niño no tiene un hogar digno donde vivir, donde un niño no tiene idéntica oportunidad que el resto de los infantes de esos otros mundos que llamamos desarrollados, esos en los que no sólo se derrocha a manos llenas comida, Si no también medios y caprichos inútiles, que a menudo no sirven para nada. Lo peor de todo es que no valen  ni siquiera para convertirse en mejores hombres…
-Samarcanda-
JOAO (Cuento corto)
La ciudad despertaba ante él como cada mañana. El ritual era el mismo de siempre y no se puede decir que no estuviera acostumbrado, en realidad ya casi  no recordaba cuando  alguna vez fue diferente. Abría los ojos tras los cartones que cobijaban sus húmedas espaldas en invierno, y le resguardaban de ese sol impertinente que le despertaba en verano. Cartones húmedos que se mezclaban con las inclemencias del tiempo y sus propias lágrimas. Aunque ciertamente esas lágrimas fueron compañeras asiduas al principio de su peregrinaje, ya sólo formaban parte de ese infausto existir en contadas ocasiones, y siempre, más por rabia que por desconsuelo.
Joao miró a su alrededor con indolencia, sin saber exactamente donde se encontraba, hacía tiempo que se había hecho un hueco en la inmensa ciudad de Rio, adueñándose de su terreno con decisión, aun conociendo cuanto podía ser de indómita esta ciudad. La noche no había sido diferente a las otras y sin embargo, se encontraba extraño, como si aquel lugar no fuera el suyo, como si algo hubiera cambiado en su paisaje. Un “come, come” le advertía como una señal, que todavía no se atrevía a reconocer.
Intento desperezarse sin moverse demasiado para evitar que aquellos cartones traidores se deslizaran  y dejaran al descubierto el exceso de huesos que acompañaba su cuerpo. Sus pies a copio de encogerlos a diario, parecían más las garras de cualquier alimaña  que  los de un niño. Sus ropas, harapos irreconocibles que sólo cubrían parte de su anatomía, su aspecto  desaliñado y sucio tampoco ofrecía demasiada confianza a sus intenciones.

Aun así era capaz de seguir sonriendo, de enseñar sus pocos dientes al mundo, orgulloso de poder vivir un día más, sin ni siquiera importarle el hecho de que no tuviera  nada que llevarse a la boca, en realidad nunca se había parado a pensarlo, debía ser  porque  no le preocupaba,  porque  -a sus 12 años-  esa circunstancia todavía no se había dado nunca...(SIGUE)

 © Samarcanda -Ángeles.
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Fragmento
del libro de relatos cortos:
"A través del Caleidoscopio"

MAS DE 40.000 NIÑOS Y ADOLESCENTES DESAPARECEN ANUALMENTE EN BRASIL

De acuerdo con datos del Ministerio de Justicia, en Brasil, ocurren aproximadamente 40.000 casos de desaparición todos los años y entre el 10% y el 15% de la
s víctimas permanecen por largos períodos desaparecidas o nunca más son encontradas.